El proveedor británico de energía OVO Energy, uno de los principales del mercado doméstico, está manteniendo negociaciones con grandes compañías como Engie, EDF y E.ON para explorar posibles acuerdos por su división de suministro eléctrico y de gas. Estas conversaciones, que podrían terminar en una venta total o parcial, buscan reforzar la posición financiera de Ovo y asegurar que cumple con los requisitos regulatorios de capital exigidos por el regulador del sector en el Reino Unido. El negocio de retail valorado en más de £400 millones podría cambiar de manos si prosperan las ofertas, lo que tendría impacto en millones de clientes domésticos que actualmente dependen de esta empresa para su suministro.