La compañía eléctrica Xcel Energy, que suministra energía a millones de hogares y negocios en varios estados de EE. UU., reportó un aumento del 22 % en sus beneficios del último trimestre. Este crecimiento se debe en gran parte al fuerte aumento de la demanda de electricidad por parte de centros de datos que soportan aplicaciones de inteligencia artificial (IA). La creciente necesidad de potencia de estos gigantes tecnológicos ha llevado a la empresa a invertir más en infraestructura —como proyectos solares y la adaptación de plantas de generación— para garantizar la capacidad suficiente y la fiabilidad del servicio. Aunque una mayor demanda puede ser positiva para la empresa, también significa que, indirectamente, el coste de adaptar y reforzar la red puede acabar repercutiendo en las tarifas que pagan los consumidores.