29 de enero de 2026.
La evolución de la energía solar en España sigue siendo una de las grandes historias del sector eléctrico de los últimos años. A finales de 2025, la capacidad instalada de paneles solares en cubiertas y pequeñas instalaciones conectadas a la red alcanzó los 9,3 gigavatios (GW), consolidando a España como uno de los mercados solares más dinámicos de Europa.
Sin embargo, aunque la cifra total sigue creciendo, el ritmo de nuevas instalaciones ha disminuido respecto a años anteriores. Según datos del sector, este enlentecimiento se debe a varios factores: la reducción de ciertas subvenciones fiscales que anteriormente incentivaban la inversión, el impacto de la inflación en los costes de equipos y la percepción de precios de la energía más estables, lo que reduce la urgencia de instalar paneles fotovoltaicos en hogares y pymes.
En 2025, se añadieron alrededor de 1 139 megavatios (MW) de nueva capacidad solar fotovoltaica, una cifra inferior a la de años anteriores, especialmente en el segmento de pequeñas instalaciones domésticas, que cayó un 17 % respecto a 2024. En contraste, los proyectos de mayor tamaño o industriales crecieron ligeramente.
Los expertos coinciden en que mantener el crecimiento de la solar en España requiere políticas claras y sostenidas: incentivos fiscales adecuados, simplificación de trámites administrativos y soporte para proyectos compartidos o comunitarios, de modo que los beneficios de la energía solar se extiendan más allá de quienes pueden costear una instalación propia.
👉 Este cambio de ritmo en la expansión solar llega en un momento clave para la descarbonización del sistema eléctrico español y plantea preguntas sobre cómo equilibrar incentivos públicos y dinámicas de mercado en los próximos años.