Es la paradoja que muchos consumidores no terminan de entender: escuchamos en las noticias que el precio del megavatio hora (MWh) está bajando gracias a la fuerza de las renovables, pero el recibo no para de «engordar». La clave de este inicio de febrero de 2026 está en los costes regulados, que han sufrido un ajuste al alza.
El sistema eléctrico español ha actualizado los peajes y cargos, que son los costes fijos que pagamos por el mantenimiento de las redes, el transporte de la electricidad y las primas a las energías verdes antiguas. Este año, conceptos como el Bono Social (que ahora cuesta algo más de 0,019€ por día) y los peajes de potencia han subido ligeramente. Esto significa que, aunque seas un consumidor muy ahorrador en cuanto a «gasto de luz», la parte fija que pagas simplemente por tener el interruptor disponible ha subido.
¿Cómo protegerse de estas subidas? La recomendación actual para los consumidores es hacer una revisión exhaustiva de la potencia contratada. Con la proliferación de electrodomésticos eficientes y sistemas de gestión inteligente, muchos hogares españoles siguen pagando por una potencia superior a la que realmente necesitan. Ajustar solo un tramo de potencia (especialmente el de punta) puede compensar con creces el incremento de los costes regulados. Asimismo, las comercializadoras del mercado libre están lanzando campañas de fidelización muy agresivas este mes; es un excelente momento para comparar si tu tarifa actual se ha quedado obsoleta frente a las nuevas ofertas de «precio fijo» que están tratando de captar a los usuarios descontentos con la subida de los cargos fijos.